
Aun estando en casa, me siento en Madrid siendo olfateado por los perros de la Guardia Civil en los controles instalados en los accesos a Madrid, y voy a sentir que me dejo la garganta un poco más gritando en favor de la enseñanza pública de calidad.
Estoy en Madrid por culpa del atropello que va a suponer el decreto 277.
1 comentario:
Estoy contigo, en Madrid y donde haga falta.
Un besazo.
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