29 diciembre 2010

FELIZ 2011

Sobre la mesa, algunos trozos de tomate aliñados en un cuenco y la salsa de soja que acompañó al filete de pollo; en el suelo, un cubito con hielo y la botella de cava casi vacia; y en el sillón, mi cuerpo hebrio cuya mano sujeta la copa. Comienza el nuevo año.

23 diciembre 2010

FELIZ NAVIDAD

Tú me miras que me quieres, Tú me vienes que me quieres, Tú me hablas que me quieres, Tú me regalas que me quieres, ... ¿Sientes que te quiero yo?
Siéntelo. Feliz Navidad a ti también.

21 diciembre 2010

neopasota

Ha llegado el tiempo del no-pasa-nada: si no puedes ir a la mejor fiesta de todos las que viste, si no viene a verte quien esperas desde hace tanto tiempo, si no te llega el sueldo para el más impresionante de los vaqueros, si no puedes viajar porque nieva o el coche se queda en el taller, si no puedes hacer el amor con quien quieres cuando quieres, si se inventan mil excusas falsas para no concederte un beneficio, si no llega el pedido que hiciste en el plazo que te prometieron... no pasa nada.

09 diciembre 2010

otro paseo con P.

Lo de los paseos con P. son un hábito, un lugar común, pero la estela que dejan tiene a veces su gracia, sobre todo en lo que respecta al engorde y crecimiento de mi ego.
Uno de los últimos paseos nos llevó a encontrarnos con su auxiliar de conversación. La cosa no pasó de ahí hasta que a P. le preguntaron en el instituto cómo le gustaban los hombres. P. contestó que le gusta agarrar chicha, que tengan su lorza. A lo que su auxiliar de conversación le respondió: "...entonces Fisiologus no es tu novio, ¿no?"
Por supuesto la susodicha está invitada a lo que quiera...

16 noviembre 2010

reencuentro

- ¡Cuánto tiempo sin saber de ti! -le dijo.
- Sí, hace tiempo que no paso por aquí -contestó.
- Me alegro de reencontrarte y espero que se vuelva a convertirse en costumbre.
- Yo también lo espero.
Tiempo después, continúa esperando.

07 noviembre 2010

paseo con P.

Tras el cambio de imagen de la bitácora, he pensado en la mía -la imagen, la que tengo, la que doy- y me he acordado de P. cuando salimos a dar un paseo y tomar un café.
P. usa tacón alto para ir al trabajo, pero le cuesta andar sobre ellos mucho rato. Aún así se los pone para salir a pasear conmigo, quizás por si le digo que no se ha arreglado o porque piense no estar a la altura -estilística, no física, que también- y a ella le encanta saber que va bien arreglada. Paseamos y comentamos los hombres que nos cruzamos: ella no lo hacía antes -fijarse en los hombres- pero ahora reconoce que los mira, ella al paquete, yo al culo y al pecho.
Paseando el otro día, nos cruzamos con un papá, una mamá y dos nenes, todos muy estilosos, muy arreglados para el paseo, muy guapos los cuatro. Eso en la vista general. Al acercarnos, perdí demasiado tiempo en el pecho y las caderas del machote en cuestión, pero a P. le dió tiempo a darse cuenta de que el papá no la miró a ella.
-¡Vaya repaso! -dijo ella.
-¿Qué? -pregunté.
-Le ha debido de gustar la ropa que llevas.
Necesito otro paseo.

31 octubre 2010

mal tiempo

Tras los cristales de la terraza la lluvia y el viento destrozan el fin de semana y sólo rompen la monotonía estrellando una maceta contra el suelo. Dentro todo sigue igual.

19 octubre 2010

neomirón

Ya no recuerdo cuál, pero es una de las neobestias; ya no recuerdo cuándo, pero han pasado muchas entradas; tampoco recuerdo cuántas, pero han sido varias veces; y no sé realmente porqué ni lo quieren recordar del otro lado. Pero ha vuelto una de las neobestias, no sé durante cuántas entradas, ni puedo saber si será el último regreso o dará paso a otra fuga ni pretendo recordar ahora la causa de tanto ir y venir como si nada pasara.
Es evidente que ha vuelto a mirar y cada cuál mira donde quiere y cuando quiere.

04 octubre 2010

neohabilidades sociales

No alcanzo a comprender cuáles son mis habilidades sociales, si es que las tengo, ni mi capacidad -más bien escasa- para establecer relaciones del tipo que sean. No lo entiendo bien y no sé si es conocido mi desmaño social. No es raro tampoco decir esto después de admitir mi propio desconocimiento.
Siempre he creído y admitido la endogamia social: somos amigos de aquellos que vemos con más frecuencia y es muy complicado relacionarse con los que no nos rodean habitualmente. Me resultaría mucho más fácil ser amigo de un compañero de trabajo que de alguien que encuentro un día en un bar. Hoy una compañera me ha contado que se ha hablado de mi en una boda a la que ella ha asistido porque ella misma ha comentado la buena relación que tiene conmigo en estos quince días que ella lleva en el mismo centro en el que trabajo. Por contra, llevo un año viviendo en un pueblo donde aún no he podido establecer una relación en cierta manera estrecha con nadie, ni con un desconocido, ni con nadie que pueda conocer por cualquier medio o razón. Lo primero me sorprende, lo segundo me jode -con perdón-.

25 septiembre 2010

¿quién soy? a saber: (o, a saber quién soy)

Siempre preocupado por lo mismo porque, sin releer mi bitácora, estoy seguro de que no es la primera vez que me planteo el tema aquí. Y es que sí, siempre me preocupó lo que los demás pensaran de mi, aparte de que lo que piensen de mi luego no me haga cambiar de rumbo.
En algún sitio he leído u oído que somos de tres maneras, o que somos tres: el que los demás ven de nosotros, el que nos gustaría que se viera de nosotros y el que somos en realidad. Es muy probable que no sea la primera vez que lo escribo aquí. Una putada, para mi y para los demás, porque ninguno sabemos.
Creo que los demás ven en mi a alguien altivo, bastante altivo, de los que miran por encima del hombro, de los que en mi pueblo llamamos "estiraos", engreído, por encima del bien y del mal, por encima de cualquier consideración, por encima de todo -alguien me ha llegado a decir que me baje del pedestal- y sobrado de ego. Creo que también se me ve más educado de lo que soy, más listo de lo que soy, más elegante de lo que soy, o quizás también más bruto de lo que soy, o más terco y cabezón de lo que soy. Creo, en definitiva, que se exagera en la consideración que se tiene de mi, tanto para lo bueno como para lo malo. Pero realmente no sé como se me ve, no sé ni como me ve Él, muchas veces me despista, algunas veces pienso que no termina de conocerme, pienso que en ocasiones me idealiza -supongo que es normal- y otras me despreciaría si no fuera incoherente quererme y despreciarme.
Creo que yo soy normal, normalito o normalote, por no decir vulgar. Me veo gordito, por no decir gordo. Creo que soy bastante ignorante, aunque esto me parece muchas veces una gran virtud. Me parece que soy bastante mediocre, nada original, muy simple, bastante fácil de entender aunque me haya considerado mucho tiempo incomprendido, y aunque lo sea muchas veces todavía. Creo que soy un gran solitario aunque cada vez me cueste más trabajo estar sin Él y estar solo. Me parece que soy un poco asocial, antipático dirían muchos, y en eso coincidimos -con matices- los demás y yo.
Realmente no sé quién soy, ni quién me gustaría ser -mi egoísmo no llega a tanto, aunque yo mismo me reconozca así muchas veces-, ni sé cómo llegar a ser alguien distinto si soy malo, o mejor si es que fuera bueno. Lo que sí sé es que hay impresiones que me molestan, e imágenes que no me gustaría que me correspondieran.
¿Quién sabe?

15 septiembre 2010

sorprendente

Continúa habiendo muchas cosas por hacer, pero no encuentro la forma de decirlas, quizás las ganas para escribirlas. Continúa habiendo cosas por hacer, por suerte. Entre ellas buscarle el rumbo a este camino que empecé hace tanto tiempo y que tanto tiempo lleva sin él. Encuentro algunas de las causas: cada vez entiendo menos cosas y, como consecuencia, es más difícil contarlas. La última: sorprendentemente esta bitácora parece tener más interés ahora, que está seca, que cuando estaba más viva.
Nunca tuve un contador de visitas: lo puse durante una semana y me asusté. No me interesé nunca más por aquello. Hace un año aproximadamente vi que en todo el tiempo que tenía de vida esta bitácora, y con unas 280 entradas, las visualizaciones de mi perfil eran, más o menos, mil; hoy he visitado mi perfil, después de sólo seis entradas más, y el número de visitas apunta al doble.
Una sorpresa que no sé calificar.

06 abril 2010

cosas por hacer

He tenido que probar dos contraseñas esta vez. Algún día no me dejarán entrar y entonces rabiaré porque suelen pasar estas cosas: basta que no te dejen para que quieras, como el placer de lo prohibido, como los crios que fuman en el baño del instituto.
Tengo que buscar también alguna explicación a la desaparición del bestiario, porque eso sí que ha desaparecido -creo- pues ya no me fijo tanto en los demás -no sé si es esa la razón- y continúa creciendo mi egoismo fijándome más en mi mismo.
Por mas que busco no encuentro la razón por la que no mantengo la serenidad con Él. En cuanto me quedo solo o me deja solo ya pienso en crisis, pérdidas de tiempo, ausencias injustificadas, la presión de la distancia... demasiadas cosas y, quizás, ninguna. Ya... esto no es fácil. Y ya... mejor no pensar.
Me queda algún homenaje de los que incluía en el bestiario, pero el homenajeado no necesita mis homenajes. No necesitó tampoco lo que hubiera merecido más que otros: el Nobel.
Quedan muchas cosas por hacer: se pueden hacer aquí o no. ¿Quién sabe?